¡DALE A LA LENGUA!
De ese modo, creo que un docente ha de explotar todas sus capacidades, dando especial importancia al humor. Ahora que estoy en periodo de prácticas, veo que los alumnos ven el colegio como una obligación y, consecuentemente, como un aburrimiento. Creo que el primer paso es darles a entender que todo lo que suponga aprendizaje, no es más que una ventaja para sus vidas y su futuro.
En mis clases trataría de utilizar el libro de texto simplemente como una base o acaso una guía para encaminar la materia. Así pues, creo que las nuevas tecnologías, tales como el uso del móvil en las aulas puede resultar beneficioso para el alumno, siempre y cuando se utilice a modo de ayuda y no como eje de todo el aprendizaje:
Del mismo modo, no estoy a favor de los exámenes como método de evaluación. Aunque puede que sean obligatorios en opinión de algunos, creo que en ciertas asignaturas como en la de Lengua y Literatura Castellana se ha de prestar mayor atención a la evolución del propio alumno a lo largo de la asignatura. En mi opinión, un examen no significa en absoluto que el alumno haya adquirido el aprendizaje necesario de manera efectiva (de hecho en el examen nos limitamos a soltar la información memorizada y a olvidarlo todo dos días después). Así pues, creo que los exámenes son vistos como algo negativo:
Creo que la literatura está más que infravalorada en nuestro sistema educativo actual. "Leer es un aburrimiento", "leer no sirve para nada"... Me encantaría ser capaz de transmitir a los alumnos mi pasión por la literatura. Muchas de las obras clásicas de nuestra literatura son totalmente atemporales; encierran un significado o incluso una crítica que se puede aplicar a la sociedad de hoy en día. Además, las historias de los libros no sólo trabajan la imaginación sino que también pueden ayudar muchísimo a mejorar la ortografía y a la comprensión lectora.
Por último, a mi parecer, muchos alumnos creen que por el simple hecho de tener el castellano como lengua nativa, no necesitan aprender nada sobre ella. Creen que ya saben hablar o que ya saben escribir perfectamente. Por supuesto, muchos creen que la sintaxis o gramática de la lengua no sirve para nada. Por lo tanto, intentaría establecer conexiones entre la disciplina y el mundo real, su vida cotidiana, a modo de "motivación".
En último lugar, creo que muchas veces el sistema educativo impuesto por el sistema de poder marca las pautas y directrices que se han de tomar a la hora de enseñar Lengua y Literatura Castellana. No sé hasta que punto es posible "desvincularse" de lo establecido pero me gustaría cerrar el post con la siguiente viñeta (una de las muchísimas que he utilizado):
Así pues, a modo de conclusión, ¡que nunca falte el buen rollísmo en nuestras aulas!








Comentarios
Publicar un comentario